Ocho ciudades francesas prohíben el atún en los comedores escolares

El atún ha sido retirado de manera provisional de los menús de los comedores escolares en ocho municipios franceses, entre ellos París y Lyon, por el peligro que representa su contenido en mercurio. En total, la prohibición de consumir este pescado en las escuelas afecta una zona de 3,5 millones de habitantes.
La decisión se ha tomado después de que dos oenegés especializadas en verificación de los alimentos, Bloom y Foodwatch, alertaran de los riesgos del atún debido a la presencia de mercurio, una circunstancia conocida desde hace muchos años. Estas organizaciones hicieron analizar aleatoriamente 148 conservas de atún por un laboratorio independiente. En el 100% de los casos se descubrió contaminación por mercurio, un metal que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga entre las diez sustancias que más riesgo entrañan para la salud pública.
Según Bloom, en más de la mitad de latas analizadas se detectó más mercurio que el máximo autorizado -0,3 miligramos por kilo- para otras especies de pescado como el bacalao o las anchoas. Para el atún la barrera se ha establecido en 1 miligramo por kilo en el producto fresco. Bloom estima que eso supondría 2,7 gramos por kilo en la conserva, dado que la concentración de mercurio aumenta con la deshidratación del atún.
Como las autoridades nacionales no han actuado, pese a conocer los datos del estudio, las ciudades han decidido adelantarse. Además de París y Lyon, ha prohibido el atún de los menús escolares Lille, Grenoble, Rennes, Montpellier, Bègles y Mouans-Sartoux.
Los municipios signatarios de la iniciativa emitieron el jueves un comunicado en el que advirtieron que, de seguir el atún autorizado en las escuelas, los niños y adolescentes podrían sobrepasar con facilidad el umbral tolerable de consumo de mercurio y exponerse a la larga a un riesgo para su salud. “Una vez ingerido, este potente neurotóxico puede alojarse en el cerebro y tener efectos devastadores, en particular sobre el desarrollo neuronal de los más jóvenes”, con descenso del coeficiente de inteligencia, problemas de movilidad, de comportamiento y de memoria”, proseguía el texto publicado en común. La medida de prohibición solo se revisará si el límite de mercurio tolerado para el atún se equipara con el del resto de pescados.
Preocupados por el impacto comercial del anuncio sobre el atún, que todavía obtiene excelentes resultados en las clasificaciones de poder nutritivo en los envases, la Federación de Industrias de Alimentos Conservados (FIAC) emitió un comunicado en el que aseguró que las empresas del sector “respetan las normas en vigor y ningún producto llega al mercado si sobrepasa el umbral de un miligramo por kilo”. La FIAC lamentó que el protocolo utilizado por las oenegés se alejara de la norma y diera resultados más altos. Según la federación, los resultados de los controles que ellos hacen y que publicaron en un informe en enero pasado constataron que los productos contenían, de media, una cantidad de mercurio tres veces menor que el límite legal.
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